El 22 de enero a las 13:45 falleció en el Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo” Pablo Peña (42 años), un reconocido peluquero de la ciudad de San Luis.

Según el parte médico informado a los familiares, Peña murió por una septicemia originada en una neumonía que, de acuerdo a las manifestaciones públicas de los allegados del 

coiffeur, no fue diagnosticada a tiempo. 

Ni bien se conoció el lamentable desenlace, Ruben, hermano de Pablo, denunció mala praxis y apuntó a los profesionales médicos que lo atendieron cuatro días antes en ese nosocomio.

Ruben Peña dice que llevó a Pablo el 18 de enero al “Ramón Carrillo” porque tenía un fuerte dolor en la espalda. “En la guardia le diagnosticaron una contractura y le recetaron analgésicos”.

“Ese medicamento no dio ningún resultado y mi hermano estaba cada vez peor por eso lunes volví a llevarlo al hospital y otra vez nos indicaron que se trataba de un tema muscular pero no le hicieron ningún tipo de estudio. Las horas pasaron y el cuadro se agudizó y decidí hoy (por ayer viernes) trasladarlo nuevamente al Ramón Carrillo y bueno ahí recién se dieron cuenta los médicos el verdadero problema de salud de mi hermano pero ya era tarde, Pablo se murió por culpa de la mala atención. Si le hubieran hecho al menos una placa él estaría vivo ahora”, aseguró Ruben a los medios de comunicación.

A las pocas horas de conocidas las graves denuncias de los familiares las autoridades del Hospital “Dr. Ramón Carrillo” emitieron un comunicado donde confirmaron el inicio de una investigación interna para esclarecer el hecho.

“Desde el Hospital Central Ramón Carrillo informamos que, ante el lamentable fallecimiento de Ángel Pablo Peña, atendido en nuestra Institución el pasado 22 de enero y que, ante las expresiones de algunos de sus familiares y seres queridos, quienes además de expresar la consternación que produce la partida de un ser amado, consideran que se podría haber incurrido en fallas en la atención médica de parte de los profesionales que lo atendieron, el directorio del hospital procede a la Activación del Protocolo de Gestión de Riesgo del Comité de Riesgos del HCRC”, semana el primer párrafo del documento.

“Se solicita que mediante el citado Protocolo, se desarrolle de modo inmediato, la investigación del caso que permita, en una primera instancia, evacuar toda incertidumbre de quienes expresan dudas en los procedimientos médicos realizados”, indicaron.

Entre las medidas ordenadas figuran:

  • La revisión integral de la Historia Clínica de Ángel Pablo Peña
  • Entrevista con los profesionales involucrados en las diferentes etapas de la atención del paciente
  • Solicitud de informes médicos adicionales de todos los participantes de los hechos detallados.

“Desde la Institución comprendemos y acompañamos en el dolor a quienes hoy lamentan la pérdida irreparable de un ser amado”, expresaron los directivos.

“Nuestro compromiso para con ellos, y para con todos los sanluiseños que depositan en nuestra institución la responsabilidad de atenderlos ante cada dolencia, es acompañarlos en esta difícil situación, revisando exhaustivamente todos los procedimientos médicos realizados, a los efectos de dilucidar dudas e incertidumbres en la praxis realizada, alumbrando la verdad médico-científica como una única respuesta, por respeto a quienes hoy están sufriendo”, detallaron.

En lo que el nosocomio definió como “Información preliminar”, precisan que “el paciente Ángel Pablo Peña ingreso al servicio de urgencia-emergencia del HCRC el día 22 de enero de 2025 a la hora 9:22, refiriendo falta de aire y desasosiego, con un cuadro clínico compatible con shock (taquicardíco, hipotenso, frio, sudoroso, cianótico, con livideces), por lo que fue internado de urgencia en el Shock Room donde se le realizó el tratamiento inicial”.

“Se solicitaron múltiples exámenes complementarios como laboratorio, electrocardiograma, radiografía de tórax, ecocardiograma, doppler vascular, tac, entre otros, descartando inicialmente shock cardiogénico y shock obstructivo (síndrome coronario agudo, trombo embolismo pulmonar, síndrome aórtico agudo, taponamiento cardiaco) y llegando a la conclusión de que el paciente estaba cursando un shock distributivo”, describieron.

En esa línea confirmaron que “se continuó con medidas de sostén (resucitación con volumen, drogas inotrópicas y asistencia respiratoria mecánica) trasladándose el paciente a terapia intensiva con el fin de compensarlo metabólicamente y estabilizarlo termodinámicamente”.

“El paciente no responde al tratamiento médico instituido, presentando a bradicardia extrema con posterior asistolia, realizándose las medidas de resucitación básicas y avanzadas sin éxito, constatándose lamentablemente el óbito del mismo, a la hora 13:45, del mismo día de ingreso”, afirmaron en el comunicado oficial.

Por último admiten que “el paciente había consultado previamente en dos oportunidades por la guardia de urgencia refiriendo dolor lumbar inespecífico, no encontrándose a prima facie relación directa con el cuadro clínico por el cual ingresó el día 22 de enero”.