Informes recientes de la Superintendencia de Riesgo del Trabajo (SRT) y de algunas consultoras privadas sacan a la superficie el drama que viven los sectores productivos, industriales y de servicios en la provincia y en Argentina.

Un dato es revelador de la crisis: un  total de 344 empresas cerraron sus puertas en San Luis entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, lo que representa una contracción del 7,22% en su entramado productivo formal. 

Esta tasa de mortalidad empresarial supera la media nacional del 6% registrada en el mismo período bajo la administración del presidente Javier Milei. El fenómeno, calificado por distintos sectores gremiales como un «industricidio» regional, combina la caída histórica del consumo interno, la apertura de importaciones y el fuerte incremento de los costos fijos operativos.

El mapa del repliegue fabril y comercial

El impacto geográfico de la crisis afectó a los principales polos productivos de la provincia, destruyendo más de 4.400 puestos de trabajo formales directos desde el cambio de gestión de fines de 2023. Las pymes comerciales de las ciudades de San Luis y Villa Mercedes lideraron las bajas en cantidad de unidades, devoradas por la pérdida de poder adquisitivo local y tasas de interés asfixiantes.Sin embargo, el golpe más severo se sintió en el corazón industrial de la provincia debido al cierre total o parcial de plantas históricas que sostenían comunidades enteras.

Las firmas de electrodomésticos y bienes de consumo como Rheem, Kimberly-Clark y Drean (ex Mabe) iniciaron un proceso de suspensiones masivas y despidos que afectaron a cientos de operarios en respuesta al freno abrupto de las ventas.

En octubre de 2025 se concretó el cierre de la planta de la papelera Ledesma en la provincia, dejando un saldo de 70 despidos directos. En paralelo, Cidal, la emblemática fábrica de productos de látex, cesó definitivamente sus actividades tras décadas de operaciones, desvinculando a 65 trabajadores.

En el primer semestre de 2026 Master Laja en Juana Koslay quebró formalmente dejando a 54 familias en la calle con ofertas de indemnizaciones recortadas y pagadas en cuotas. A esto se sumaron más de 200 despidos en Cerámica San Lorenzo y reestructuraciones profundas con retiros voluntarios en Alpargatas/Topper de Villa Mercedes, además de cierres estratégicos como el de la firma Dana en Naschel.

El enfriamiento del entramado productivo de San Luis responde a factores concurrentes de índole nacional y provincial. El aumento de tarifas de energía eléctrica y gas natural, sumado a la caída real del consumo, dejó a las Pymes industriales locales sin margen de rentabilidad.

Sectores como el textil y el metalúrgico perdieron competitividad frente a la apertura de productos importados, obligando a multinacionales a virar de un modelo de producción local a uno estrictamente comercial.

La contención estatal

Distintos sectores económicos de la provincia criticaron la falta de herramientas financieras públicas de fomento a nivel provincial para amortiguar el impacto del escenario recesivo nacional.Las consecuencias sociales ya se evidencian en las estadísticas urbanas: el Gran San Luis consolidó un índice de pobreza del 30,1%, superando el promedio nacional general del 28,2%. La destrucción del empleo privado formal también arrastró a la baja la recaudación propia de la provincia en términos reales, limitando el margen de maniobra fiscal del Estado local para el mediano plazo.

El escenario nacional

La provincia del Neuquén es la única jurisdicción del país que registró un aumento en la cantidad de empresas en funcionamiento, a partir del impulso que da Vaca Muerta.

Datos oficiales a mayo muestran una mejora de 0,1% con relación al mismo período del año pasado a partir de la creación de 13 nuevas compañías.

A nivel nacional, el escenario muestra una tendencia opuesta. En mayo de 2026 se contabilizaron 477.463 empresas empleadoras activas en el sector privado, una cifra que equivale a una caída del 3,3% en comparación con mayo de 2025.

Esto significa que se perdieron 16.422 empresas en el último año en todo el territorio argentino.

Los datos surgen de un informe de la consultora Politikon Chaco, basado en cifras oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

Según el documento, con el resultado de mayo se encadenan veintisiete meses consecutivos de descensos interanuales en este indicador.

El informe destaca que «la baja registrada en mayo 2026 es la más fuerte de todo ese período». En el resto de las 23 jurisdicciones del país se observaron retrocesos de distinta intensidad.

Las caídas van desde niveles inferiores al 2% como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hasta bajas superiores al 10%.

El caso más extremo es el de la provincia de La Rioja, que registró una contracción del 16,1% en su stock de empresas empleadoras.

En términos de volumen, las jurisdicciones con mayor cantidad de empresas fueron las que más firmas perdieron.

El informe detalla que «la provincia de Buenos Aires explica la mayor pérdida, con 4.786 empresas menos (-2,9%)», seguida por Córdoba con una baja de 2.664 firmas, CABA con 1.704 y Santa Fe con 1.509″.

Estos cuatro distritos concentran el 78% del total de las empresas del país, por lo que su evolución impacta directamente en el promedio nacional.

Si se analiza el desempeño por sectores de actividad, la industria manufacturera lideró las mermas con una caída interanual del 5,5%, seguida por el comercio con un 4,4%.

Por su parte, el sector de la construcción retrocedió un 2,3% y el agropecuario un 2,6%.

Al ampliar el análisis al período de la actual gestión de gobierno, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la caída nacional acumulada es del 6,0%, lo que representa la desaparición de 30.385 firmas. En este recorte temporal, Neuquén vuelve a ser la excepción con un crecimiento del 1,7%, sumando 148 empresas.

Con información de Noticias Argentina, SRT y Politikón Chaco

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