La historia escrita y oral asegura que la fiesta en honor al Divino Señor de Renca comenzó en 1732, hace casi tres siglos. Este domingo 3 de mayo, unos 294 años después, la devoción masiva volvió a manifestarse en el histórico pueblo con muestras conmovedoras de fe de gente que viene de todo el país, y de Chile donde todo empezó.

El Obispo de San Luis, Monseñor Gabriel Barba, presidió hoy la Santa Misa central en honor al Cristo del Espino. La celebración comenzó a las 10:30 en punto y tras su finalización se realizó la tradicional procesión con la imagen alrededor de la Plaza Granaderos Puntanos.

Esta caminata con el Cristo en andas es sin dudas el momento más emotivo de todas las ceremonias de esta fiesta patronal. Las campanas del Santuario retumban de fondo, la gente saluda con pañuelos y las expresiones de ruego, esperanza y agradecimiento se demuestran en rostros surcados por lágrimas de emoción. La fe en el Señor de Renca es muy especial, trasciende todo lo que se pueda explicar desde la experiencia humana.

En su homilía el Obispo Barba reflexionó que “el Señor de Renca nos iguala a todos para que renovemos nuestra fe. La fiesta de Cristo toca los corazones y provoca una fe profunda en Jesús para tener vida y vida en abundancia”.

La novena ne honor al Señor de Renca comenzó el viernes 24 de abril y desde día hubo múltiples actividades como la Misa a Caballo, la Caravana de la Fe (cientos de ciclistas vienen pedaleando hasta Renca desde Villa Mercedes) y las peregrinaciones de fieles que llegan a pie desde distintos puntos de la provincia.

Es para destacar la labor misionera, pastoral y evangelizadora del Padre Tomas, responsable del Santuario de Renca. Le pone a la organización de estas festividades, alma y corazón; su vocación moviliza a cientos de personas a sumarse a todo lo que se hizo en honor al Milagroso Señor.

Entre las autoridades que estuvieron presentes en la misa y procesión se destacan el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, el presidente provisional del Senado de la Nación, Bartolomé Abdala y el intendente comisionado de Renca, Luis Altamirano.