Las fábricas chinas ahora producen un tercio de todos los robots que se fabrican en el mundo. Más que Estados Unidos, Alemania, Japón, Corea del Sur y Gran Bretaña juntos.

El secreto está en sus 300 mil robots nuevos que se instalaron el año pasado, lo que lleva el total a más de 2 millones de máquinas trabajando día y noche. Mientras tanto, las fábricas estadounidenses apenas instalaron 34 mil robots. La diferencia es gigantesca, refiere el sitio web Interesting Engineering.

Esta avalancha robótica no fue casualidad. En 2015, Beijing lanzó su campaña “Hecho en China 2025” con una meta clara, dominar la industria robótica y dejar de depender de productos importados.

El sueño de tener una “Robotina” en el hogar está cada vez más cerca: este modelo humanoide autónomo realiza tareas domésticas

El gobierno chino abrió la chequera. Las empresas obtuvieron préstamos casi ilimitados de bancos estatales con tasas súper bajas, dinero directo del gobierno, ayuda para comprar compañías extranjeras.

En 2021 introdujeron un plan detallado para expandir el uso de robots como parte de su iniciativa de una década.

“Esto tomó muchos años de inversión por parte de las empresas chinas”, explicó Lian Jye Su, analista de la firma Omdia.

Hasta 2024, la mayoría eran robots importados, pero el año pasado tres de cada cinco robots instalados ya eran fabricados en el país.