Miles de usuarios de gran parte de la provincia continúan reportando problemas de conectividad tanto en el sistema de WiFi gratuito como en San Luis a Mil, la propuesta estrella por la que se cobran tarifas desde los $12.000 hasta los U$S 3 más IVA por Mbps.
Las fallas también afectan a entidades y organizaciones que le compran al gobierno provincial señal de internet para revender a sus abonados como es el caso de cooperativas telefónicas.
“Se corta la Autopista (por la Autopista de la Información) y se nos corta a nosotros. No tenemos una explicación puntual de qué pasa”, le dijo a La Provincia Diario un directivo de la Cooperativa de Tilisarao.
Los graves problemas vienen desde hace más de 20 días y el principal desperfecto es la intermitencia, es decir que la conexión “anda de a ratos” como dicen los usuarios en redes sociales cuando pueden conectarse.
La semana pasada desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología que conduce el ex intendente de la ciudad de San Luis, Alfonso Verges, admitieron las fallas y culparon a un proveedor de internet, pero nunca indicaron de qué empresa se trataba.
Hasta esta noche tanto desde la Agencia de Ciencia y Tecnología como desde la cartera de Vergés no hubo ninguna comunicación que explique los motivos de los cortes persistentes.

