La situación política y social en Bolivia se agravó en las últimas horas. Con protestas masivas en distintas ciudades, manifestantes se movilizan en rechazo a las políticas del presidente Rodrigo Paz, líder de la derecha boliviana.  

La crisis involucra reclamos sectoriales y macroeconómicos. Asimismo, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La Paz es epicentro de estos conflictos, en un contexto de bloqueo de vías de acceso que derivó en desabastecimiento de alimentos y combustibles. 

La presencia policial se intensificó y el clima político muestra una polarización inédita desde el retorno de la democracia en los años ‘80. Diversos sectores sociales denuncian la falta de representación y el incumplimiento de promesas electorales. El Parlamento, dominado por una alianza de centro-derecha, respaldó al gobierno y dejó sin espacio a otras fuerzas sociales y políticas. La ausencia de oposición institucional promovió la transferencia de demandas a las calles. 

Orígenes y desarrollo del conflicto político 

Nadia Guevara, politóloga de Bolivia, analizó en Infobae en Vivo Al Amanecer el origen de la crisis: “Hay una diferencia entre las raíces del conflicto, que parten desde el primer momento en el que Rodrigo Paz asume la presidencia, y el segundo momento, que ya es en el que se evidencia realmente este conflicto. El momento en el que se evidencia parte aproximadamente desde hace seis semanas, primero con la movilización del sector indígena campesino del oriente boliviano, desde Beni y Pando». 

Las protestas actuales comenzaron con una marcha desde Beni y Pando hacia La Paz, motivada por la exigencia de la derogación de la Ley 1720, norma que impulsa la monetización de tierras comunitarias y que afecta a pequeños productores. 

Otros sectores sociales se sumaron poco después, con diferentes reclamos. “Todas estas reivindicaciones y esta movilización tiene un origen desde el momento en el que Rodrigo Paz asume la presidencia y básicamente rompe con el mismo electorado que lo lleva al lugar que ocupa en este momento”, sostuvo Guevara. 

De acuerdo con la politóloga, el diálogo entre los movimientos sociales y el Parlamento es inexistente. La legislatura respalda al gobierno y, en palabras de Nadia Guevara, “el Parlamento está dominado por esta centro derecha hasta una derecha. Prácticamente no existe una oposición. Por eso es que en los últimos días hemos visto que el apoyo de los otros dos líderes, de los otros dos partidos, Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina, han dado un apoyo absoluto al presidente. Entonces, en el Parlamento vemos una ausencia de un movimiento popular o de izquierda o más de centro”. 

Fragmentación política y falta de representación social 

El escenario electoral fue altamente polarizado. Rodrigo Paz accedió a la presidencia con el 32% de los votos, mientras el segundo obtuvo el 28%. “En las encuestas previas a la elección se daba como ganadores y, bueno, quienes tendrían que haber ido supuestamente a una segunda vuelta era otro candidato. No se contaba con que Rodrigo Paz llegue al segundo lugar”, explicó la especialista. 

La fragmentación del voto fue consecuencia, en parte, de la exclusión efectiva del Movimiento al Socialismo (MAS), partido tradicionalmente fuerte entre sectores campesinos y populares. “El desbarajuste que ocasiona la ausencia del movimiento al socialismo, que si bien estaba en la papeleta, no van con un candidato que era representante realmente de estas bases sociales”, indicó Guevara. 

En ese contexto, los líderes históricos del MAS, como Evo Morales, mantuvieron el control de regiones emblemáticas, especialmente en Cochabamba y el Chapare, aunque la mayoría de las organizaciones sociales se siente huérfana de representación política real. 

“Es esta orfandad política en la que quedan estos sectores sociales, que son muy múltiples. O sea, vienen desde movimientos indígenas, el movimiento campesino, movimientos populares, incluso lugares muy localizados como la ciudad de El Alto, quedan precisamente absolutamente sin una representación por la ausencia de estos otros partidos”, sostuvo la politóloga. Ante la falta de canales institucionales para canalizar sus demandas, los sectores movilizados volvieron a tomar las calles. 

Crisis de abastecimiento y escalada de la violencia 

En las protestas masivas, los manifestantes denuncian represión policial y restricciones crecientes. Grupos de choque de tendencias derechistas reaparecieron en la ciudad. “El nivel de violencia y el nivel de conflictividad que estamos presenciando en la ciudad de La Paz va en aumento. También desde hace algunos días se reactivan algunos grupos que ya se habían visto en 2019, que son grupos de choque más cercanos a una derecha”, describió Guevara. 

El impacto directo en la población civil es evidente. Uno de los problemas más graves es el desabastecimiento de alimentos y combustibles, especialmente en La Paz. “Se calcula que hay aproximadamente 67 puntos de bloqueo en todo el país y la mayoría de estos puntos de bloqueo se encuentran alrededor de la ciudad de La Paz”. 

Continuamente, la politóloga indicó que “los puntos de abastecimiento de alimentos se cortaron y también el abastecimiento de combustible. Ya en la ciudad de La Paz empieza a faltar tanto alimento como combustible para movilizarse”, remarcó Guevara.