Ceuta afronta este sábado una jornada de máxima vigilancia ante el temor de que pueda producirse un nuevo intento de entrada masiva de migrantes. Las autoridades españolas y marroquíes han reforzado de manera extraordinaria sus dispositivos de seguridad, después de los movimientos detectados en redes sociales y tras la llegada masiva registrada semanas atrás.
Marruecos ha desplegado alrededor de 3.000 agentes en las inmediaciones de la frontera, y ha reforzado sus barreras con vallas y concertinas para impedir posibles concentraciones y cruces hacia territorio español.
España también ha elevado considerablemente el nivel de seguridad en Ceuta. El Ministerio del Interior ha incrementado la presencia de Policía Nacional y Guardia Civil, además de reforzar el dispositivo con unidades antidisturbios y efectivos de las Fuerzas Armadas.
Cerca de 4.000 efectivos por parte de España
En total, Ceuta cuenta actualmente con 880 policías nacionales y 714 guardias civiles, a los que se suman 225 agentes antidisturbios trasladados desde la Península y unos 2.000 militares destinados al dispositivo. El refuerzo policial incluye además 45 agentes de la Unidad Policial de Respuesta y 20 funcionarios especializados en Extranjería y Fronteras.
La situación permanece bajo una vigilancia especial durante toda la jornada de hoy. Las autoridades mantienen la atención sobre los posibles movimientos de grupos de migrantes y sobre los llamamientos difundidos a través de las redes sociales.
El amplio despliegue pretende evitar que se repita una situación como la vivida hace dos semanas, cuando decenas de miles de personas llegaron a las inmediaciones de Ceuta en uno de los episodios migratorios más importantes registrados en la ciudad.
