El gobierno de Cuba informó que el director de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA), John Ratcliffe, se reunió este jueves con su contraparte en el Ministerio del Interior en La Habana.
La reunión constituyó un intento por mejorar el diálogo del gobierno comunista con Washington en medio de la fuerte crisis energética que atraviesa la isla, dijeron las autoridades cubanas en un comunicado.
«Los elementos aportados por la parte cubana y los intercambios sostenidos con la delegación estadounidense permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo», señaló.
«Una vez más se evidenció que la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra EE.UU. ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación», agregó el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Las autoridades cubanas expresaron, además, que ambas partes están interesadas en «desarrollar la cooperación bilateral» para preservar la seguridad de los dos países, así como de la región y el mundo.
La CIA no hizo declaraciones inmediatas respecto al viaje a La Habana, aunque un funcionario de la agencia le dijo a la CBS, socia estadounidense de la BBC, que Ratfliffe llevó el mensaje de que EE.UU. está preparado para expandir sus lazos económicos y de seguridad con Cuba si «hace cambios fundamentales».
La CBS informó que, por parte del gobierno de la isla, participaron en la reunión Raúl Rodríguez Castro, «El Cangrejo» (nieto del expresidente Raúl Castro); el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y el jefe de la Dirección de Inteligencia.
En el encuentro se «discutió la cooperación en materia de inteligencia, la estabilidad económica y cuestiones de seguridad, todo ello con el telón de fondo de que Cuba ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios en el hemisferio occidental», dijo la fuente de la CIA.
