Por quinta vez en menos de dos semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a criticar a España e instó a ese país a que llegue al 5% del gasto en Defensa. 

«Ahora [todos] pagan el 5%, a diferencia de antes, que no pagaban el 2%. Con la excepción de España. Creo que tendrías que hablar con España. España no está jugando en equipo. Así que, aparte de España, todos están al cien por cien, y se podría resolver el problema español muy fácilmente. Creo que podrías», le dijo Trump al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

Trump mencionó por motu proprio a España, sin que nadie le preguntara. Lo ha hecho en medio de una reflexión sobre la Alianza, de la que se ha declarado «miembro muy orgulloso» mientras recalcaba que «EEUU mantiene una excelente relación con los países de la OTAN, que creo que mejoró mucho tras nuestra visita hace unos meses, cuando acordaron el 5% en lugar del 2% del PIB. Fue una gran concesión. Hace dos años, hace un año, ni siquiera hace nueve meses, habrían dicho ‘eso no es posible'», afirmó antes de pronunciarse sobre la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez.

No hubo ningún comentario por parte de Rutte, que escuchaba en silencio desde el Despacho Oval. El holandés, que lidió con este tema en julio, antes, durante y después de la Cumbre de La Haya, ya ha dejado claro que no cree posible que España cumpla con los objetivos de la Alianza gastando sólo un 2% o un 2,2%, como el equipo de Sánchez afirma. Pero no tuvo más remedio que aceptar cierta flexibilidad condicionada para que Moncloa no se opusiera a la declaración de La Haya. El acuerdo, en líneas generales, es que España firmó el papel, pero diciendo que no llegará al 5%, porque no será necesario. Y dentro de un tiempo habrá una revisión para evaluar los resultados.

«España se ha comprometido a cumplir los objetivos de capacidad. Ellos dicen ‘podemos hacerlo con un porcentaje inferior al 3,5 %’. Les dije que no podían y pronto sabremos quién está en lo correcto», aseguró Rutte a reporteros en el exterior de la Casa Blanca.

Trump sacó el tema por primera vez en el mismo escenario, en las mismas sillas, junto al presidente finlandés Alex Stubb, sacando la posibilidad, inédita, de que «quizás haya que expulsar a España de la OTAN». Días después, preguntado por un periodista español, retomó la cuestión, pero hablando en cambio de sanciones arancelarias. En Egipto, delante del presidente Pedro Sánchez, intervino de una manera confusa, instando a la comunidad internacional, la OTAN o alguien no especificado a que «se trabajaran» a Sánchez, para que llegue al 5%. El viernes pasado, de nuevo a preguntas de otro periodista español, abordó el caso español, hablando de una necesaria «reprimenda» a España por ser «desleal».