Las autoridades de Nepal han elevado este sábado a 669 el número de fallecidos por las devastadoras riadas registradas el pasado miércoles tras la crecida del río Bhotekoshi, en Rasuwa, un distrito montañoso situado cerca de la frontera con la región autónoma china del Tíbet.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) ha informado de que la mayoría de las víctimas mortales se han registrado en el distrito de Chitwan, con 223 fallecidos, seguido de Nawalparsi, este con 158. También se han contabilizado 48 muertos en Gorja y 45 en Dhading, entre otros distritos afectados por las inundaciones.
La Junta de Turismo de Nepal informó este sábado de que los equipos de rescate han localizado ya a dos ciudadanos españoles de los tres que el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación daba por «desaparecidos» tras la riada en Nepal, en la frontera con China.
Así consta en el último boletín publicado por la Junta de Turismo de Nepal a las 10.20 horas de España, en el que las autoridades nepalíes señalaron que se han rescatado 184 turistas, 3 están en contacto con las autoridades y 420 siguen en paradero desconocido.
Al otro lado de la frontera, las autoridades chinas han confirmado siete fallecidos y 554 personas desaparecidas. Además, dos aldeanos que vivían cerca del puesto fronterizo de Gyirong han sido rescatados de entre los escombros, según la oficina de emergencias del Tíbet, citada por el ‘South China Morning Post’.
En Nepal, la cifra de personas desaparecidas asciende ya a más de 3000, entre ellas 517 extranjeros. También figuran en esta lista 45 militares, 27 agentes de Policía, 15 trabajadores de Aduanas, 13 miembros de las Fuerzas Armadas y cuatro trabajadores de la oficina de Inmigración.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan con un amplio dispositivo formado por cerca de 15.000 efectivos de las fuerzas de seguridad, principalmente miembros de la Policía y del Ejército. Hasta el momento, los equipos de emergencia han conseguido rescatar con vida a 4.451 personas.
En las labores participan además 16 helicópteros del Ejército y de empresas privadas, que trabajan en las zonas más afectadas para localizar a personas desaparecidas y trasladar a los supervivientes.
Problemas para identificar a las víctimas
A las dificultades de las labores de rescate se suma ahora el avanzado estado de descomposición de muchos de los cadáveres y la falta de espacio en las morgues del país.
La capacidad nacional permite albergar alrededor de 350 cuerpos en los depósitos hospitalarios, una cifra ampliamente superada por el número de fallecidos recuperados tras las riadas. La situación ha provocado el colapso de las instalaciones de varios distritos, entre ellos Chitwan, Pokhara y Nuwakot.
En Chitwan, uno de los territorios más afectados, solo cuatro de los 233 cadáveres recuperados habían podido ser identificados hasta este sábado. Ante la imposibilidad de reconocer visualmente a muchos de los fallecidos, las autoridades han decidido proceder a su enterramiento después de recoger muestras de ADN.
«Los cuerpos y restos recuperados de centros de acogida, instituciones sanitarias y riberas de ríos se encuentran en avanzado estado de descomposición y ya no pueden ser identificados», ha señalado el funcionario jefe del distrito de Chitwan, Ganesh Aryal.
Las autoridades recogerán muestras genéticas de los cadáveres y está previsto que los enterramientos comiencen este mismo sábado. Cada cuerpo será sepultado de forma individual y quedará identificado mediante un número de referencia oficial, lo que permitirá realizar posteriormente una comparación genética cuando las familias reclamen a sus seres queridos.
La decisión también responde al riesgo de infecciones y epidemias derivado de la acumulación de cadáveres y de las condiciones en las que se encuentran los restos tras haber sido arrastrados por las fuertes corrientes.
