Natalia Soledad Chavero tenía 38 años. Esta madrugada falleció en el Hospital de la localidad de Tilisarao y según describe el certificado de defunción su deceso fue por “muerte súbita”, pero la familia asegura que los profesionales que la asistieron actuaron con impericia y la “dejaron morir”.
En declaraciones a medios de comunicación, el hermano de Natalia, Ariel Chavero, aseguró que este domingo unos minutos antes de las 22:00 llevaron a la mujer al nosocomio porque ella sentía un fuerte dolor en el pecho.
“A mi hermana le dolía mucho el pecho y lo único que le pusieron fue suero e inyecciones”, advirtió Ariel.
Según detalló el hermano, a Natalia la tuvieron sentada varias horas en una silla de ruedas con un suero, aparentemente ordenado por un médico de apellido Currumil.
“Natalia se retorcía de dolor en el pecho. Luego de ese médico vino una doctora morocha para chequearla y ordenar su traslado”, relató.
“Ahí nos preocupamos mucho más. Nos dijo que la iban a trasladar después de tantas horas y al rato que nos dice que no podían hacerlo porque no podían llevarla, cuando que en la puerta del hospital hay tres ambulancias”, advirtió.
Según los familiares, esa médica, la última en atender a Natalia les reconoció que en este hospital “no tienen nada, absolutamente nada”.
En medio de esa situación, Ariel indicó que “me hacen salir. Se quedaron callados y la misma médica me informó que era demasiado tarde. No podía creer lo que estaba sucediendo. Me puse muy mal, creo que tiré un hierro de la cama al piso y a todo esto la médica huyó; sí, huyó. Y para colmo, la enfermera me quiso como cancherear, diciéndome que me quedara tranquilo, cuando había perdido a una hermana”.
