La carrera por el sillón de Terrazas del Portezuelo ya comenzó. Aunque los comicios gubernamentales serán en 2027, el escenario electoral de la provincia de San Luis muestra una aceleración notable en el armado de alianzas, estrategias de posicionamiento y danza de nombres para todas las candidaturas, en especial a gobernador.
Hasta ahora no se han publicado encuestas, pero al menos dos reconocidas consultoras admitieron ante la consulta de La Provincia Diario que están realizando mediciones en San Luis. El CEO de una de ellas incluso confirmó que fueron contratados por una multinacional radicada en el parque industrial de la capital puntana.
“Hicimos un relevamiento la semana pasada y estamos procesando los datos, son reservados para nuestro cliente. Sólo puedo informar que medimos intención de voto para gobernador y presidente. Si bien nos falta un análisis final de la muestra observamos que el oficialismo ha perdido caudal de adhesión respecto a las elecciones de 2023, probablemente porque la oferta electoral para el ciudadano que apoya estos modelos ahora se amplió, hay ascenso del libertario Abdala (Bartolomé) y fragmentación en los espacios peronistas”, le dijo a este medio el sociólogo y titular de una de las empresas de encuestas más importante de Argentina.
El escenario
El oficialismo busca consolidar la era «Post-Rodríguez Saá». El gobernador actual, Claudio Poggi, se mantiene como el gran ordenador político del frente oficialista Ahora San Luis. Respaldado por el contundente triunfo de su espacio en las legislativas provinciales de mayo de 2025 —donde aventajó por casi 20 puntos al peronismo—, el mandatario reconoció públicamente que le «encantaría» competir por un nuevo período para dar continuidad a su proyecto de gestión.La estrategia de Poggi contempla la posibilidad de hacer coincidir las elecciones provinciales con las nacionales de 2027, una jugada alineada con las intenciones de la Casa Rosada que busca maximizar el peso del oficialismo local y, colateralmente, diluir las opciones de un armado libertario puramente opositor en la provincia.
El Partido Justicialista afila su plan de retorno. Dentro del arco opositor, el peronismo puntano atraviesa una etapa de reorganización interna con un objetivo explícito: recuperar el poder en 2027. La figura central del espacio sigue siendo el exmandatario Alberto Rodríguez Saá, quien preside el Partido Justicialista de San Luis y encabeza los congresos partidarios para delinear la estrategia electoral.
En paralelo, los movimientos internos sugieren un lento proceso de acercamiento o tregua política con su hermano, el histórico dirigente Adolfo Rodríguez Saá, buscando unificar la estructura territorial del PJ. Si bien el recambio generacional es una demanda latente en las filas peronistas, las encuestas de opinión preliminares siguen ubicando a Alberto Rodríguez Saá como la referencia con mayor intención de voto dentro del espacio para confrontar de manera directa con el poggismo.
Por su parte La Libertad Avanza de San Luis busca autonomía y rechaza pactos anticipados. El tablero electoral sumó alta tensión tras las declaraciones del senador nacional Bartolomé Abdala, uno de los referentes mejores posicionados de LLA en San Luis.
Abdala descartó de forma categórica la existencia de un pacto electoral anticipado con el gobierno de Claudio Poggi para 2027, asegurando que el espacio libertario demostró capacidad para ganar en la provincia de forma autónoma tanto en 2023 como en 2025.Este posicionamiento abre una incógnita clave: si la Casa Rosada presionará por una confluencia de listas o si los libertarios locales competirán con una propuesta propia a la gobernación, lo que fragmentaría el voto no peronista.
Por fuera de las estructuras tradicionales, ya se registran los primeros lanzamientos de terceras fuerzas y propuestas independientes. Entre ellas destaca la postulación de Karina Fabi, precandidata a gobernadora por el espacio Impulso Generacional, quien busca capturar el voto descontento con una agenda enfocada en la transparencia institucional, la reducción del gasto político y el fomento del empleo privado.
Asimismo, desde sectores de la izquierda y el peronismo ortodoxo aparecen figuras como Fernando Pastor, impulsado bajo el sello de Principios y Valores.
Con las reglas de juego redefinidas por la Boleta Única de Papel, San Luis se encamina hacia una transición política clave donde el peso de los apellidos históricos se medirá de igual a igual con las nuevas identidades partidarias nacionales.
