El gobernador Claudio Poggi por segunda vez en menos de cuatro días volvió a expresar fuertes críticas hacia su antecesor, Alberto Rodríguez Saá.
En la semana dijo que el ex mandatario “fue perverso con los egresados del Plan de Inclusión Educativa (PIE)” porque ordenó “cajonear todos los analíticos y no les dio el título” tras cursar y aprobar el programa cuyo objetivo era promover la terminalidad escolar. Esa iniciativa fue puesta en marcha en la primera gestión de Poggi y cancelada cuando asumió Rodríguez Saá en 2019.
Este sábado Poggi volvió a pronunciarse con duros términos hacia el anterior jefe de Estado y dijo que “Rodríguez Saá y todos los intendentes de su línea política no querían que progresara (la gente). Así de fácil, la preferían sometida con un plan. Y el que no se resignaba, se iba”.
Esas declaraciones fueron en el marco de la inauguración de la obra en el acueducto San Martín.
Allí recordó que en 2011, cuando asumió por primera vez como Gobernador, observó la pérdida de población de este departamento de la Provincia y “planteé a los dirigentes este problema, el de una región espectacularmente rica en recursos naturales, en turismo, en potencialidad turística, minera, agropecuaria, que no podía ser que la población se fuera reduciendo. Es decir, que nuestros hijos y nuestros nietos se vayan, porque no encuentran oportunidades aquí, en este departamento tan lindo. Entonces, decidí encarar dos temas, el agua y la energía“, le dijo a los vecinos esta tarde.
“Entonces hicimos grandes obras de electrificación rural. Muchos de ustedes me lo recuerdan. Hoy nos cuesta un poco más hacerlas, pero también van a ser parte de nuestro plan de gobierno. ¡Y el agua! ¿Cómo llegar con el agua a cada rincón en donde quizá, por el suelo macizo, rocoso, las perforaciones no se llenan tan fácil? Había que hacer un acueducto, el San Martín, de 350 kilómetros de extensión, que irradiaba agua a 150.000 hectáreas“, agregó.
“Ese fue el plan. A valores de hoy invertimos 30 millones de dólares en la obra. Hoy es impensado hacer algo así. Por eso la tristeza del abandono posterior y todas estas rupturas y problemas que tiene el acueducto San Martín. Porque se abandonó. Me fui en 2015 pensando que esto estaba bien encaminado. Llegué en el 2023 de vuelta y sigue el mismo problema de falta de agua. Está el acueducto, pero está abandonado. Una obra que costó mucho, que todos pagamos con los impuestos para desarrollar el departamento San Martín que venía cayendo poblacionalmente. No pasó a la órbita de San Luis Agua, que es el organismo de aplicación que controla las conexiones como tienen que ser. Se abandonó. Y fue porque lo había hecho el gobernador Poggi. Por esa simple razón. Rodríguez Saá y todos los intendentes de su línea política no querían que progresara. Así de fácil, preferían a la gente sometida con un plan. Y el que no se resignaba, se iba”, sentenció.
Poggi aseguró que al acueducto sólo se conectaban “algunos amigotes del poder, mientras otros lo veían pasar” y se comprometió: “El que necesite agua, va a tener agua. Se va a conectar el que corresponde que se conecte, no por amiguismo. ¿Cómo vamos a ser cómplices de esa desidia, impidiendo que cada uno de ustedes, familias del departamento, puedan progresar? Hace ocho meses que estamos y ya reparamos la mitad del acueducto. Todo el Troncal Norte. Ya le di instrucciones a San Luis Agua para que formalicemos las conexiones en forma ordenada. Y que sean accesibles. Y en estos próximos seis meses vamos a reparar la otra parte del Troncal Sur”, les prometió.
