El Gobierno provincial envió este viernes, cumpliendo con un mandato constitucional, el proyecto de Ley de Presupuesto 2025, el cual será tratado primero en la Cámara de Diputados y luego girado al Senado para su aprobación.
El cálculo de gastos y recursos para el año próximo fue diseñado según explicó el ministro de Hacienda, Néstor Ordóñez, sin déficit fiscal y “se recupera progresivamente la independencia económica, sin descuidar a los sectores más vulnerables de la sociedad”.
“Con el objetivo puesto en la educación, la generación de empleos, construcción de viviendas, salud y seguridad, la suma fijada asciende a $1.841.214.283.195”, señalaron.
Desde el ministerio de Hacienda e Infraestructura Pública, aseguraron que “heredaron un Estado fundido, con gastos superfluos, cuyo déficit fiscal de cinco años fue financiado con fondos extraordinarios de un juicio. El esfuerzo realizado durante 2024, basado en la austeridad, erradicar los nichos de corrupción y reducir en más de un 35% los cargos de funcionarios, permitió con enorme esfuerzo comenzar a acomodar las cuentas y darle otro rumbo al gobierno”.
“Podríamos decir que es el primer presupuesto que podemos tomar como punto de partida del cambio que experimenta la Provincia”, afirmaron desde cartera.
Desde el Gobierno admitieron que uno de los principales problemas que afronta es la fuerte dependencia de los fondos coparticipables que remite el Estado nacional, que se desprende de un dato concluyente: el 78% de los recursos son federales y apenas el 22% proviene de la recaudación y otros ingresos provinciales.
“Ante un Estado con una situación fiscal muy frágil, el Ejecutivo pretende establecer un sinceramiento de la estructura del gasto, apuntando a un sinceramiento de su estructura. Hoy los gastos corrientes alcanzan al 81%, mientras que sólo el 19% son de capital. Una desproporción que de a poco irá siendo solucionada sin fórmulas mágicas ni ‘dibujos’ contables como pasaba en los últimos años. “Lo mejor que se puede hacer en estas situaciones es dejar de mentirnos y de mentirle a la sociedad, hay que exponer los números claramente”, aseguró uno de los técnicos encargado de confeccionar el Presupuesto 2025”, evaluaron.
Sobre ese gasto total, el 11% está proyectado para obra pública, la mitad para construcción de nuevas viviendas, un pilar de la política de la administración, y la otra mitad a obras de conservación y mantenimiento.
“Lo que pretende el Gobierno es ir hacia metas de cumplimiento progresivo, entre ellas está alcanzar el equilibrio fiscal, la independencia económica y una calidad del gasto que permita eliminar lo superfluo para concentrarse en lo indispensable”, anticiparon desde Hacienda.
De esos más de 1.841 billones de pesos presupuestados, el 50% se va en el pago de salarios para la administración pública, un 7% se destina a beneficios sociales y un 9% a las transferencias automáticas, que incluyen la coparticipación con los municipios. El tercio restante es para garantizar el funcionamiento del Estado y financiar la obra pública. Desde otra óptica, hay que decir que el 60% engloba erogaciones en materia de educación, salud y seguridad.
La inversión en materia habitacional contemplada es “muy importante para terminar los planes Progreso y Sueños, que quedaron injustamente postergados en la gestión anterior; el inicio del plan ‘Tenemos futuro’, que contempla la construcción de nuevas viviendas; la cesión de lotes con servicios para un grupo de profesionales y sus familias; el aliento al sistema de autoconstrucción y el programa ‘Escriturá tu Casa’, que ayuda a los adjudicatarios de viviendas sociales a convertirse en verdaderos propietarios, brindándoles seguridad jurídica y tranquilidad a futuro”.
Algunos de los programas incluidos en el Presupuesto 2025 referidos a la producción son ‘Mi Próximo Paso’, que alienta a los emprendedores a crecer en su plan de negocios a través de préstamos estatales y otras herramientas que maneja el ministerio de Desarrollo Productivo; la ‘Bolsa de Trabajo’, el subsidio de tasas y la generación de valor agregado en origen para fortalecer a la industria de San Luis.
También implica una fuerte inversión en seguridad a través de programas como ‘Alarmas Vecinales’, el sistema de videovigilancia, el de comunicación policial, el Registro de Huellas Genética y el Narcotest.
En materia de educación, la financiación del Programa de Asistencia Nutricional Escolar (PANE); la apertura de jardines maternales; el adelanto de la escolarización a través de la inauguración de más salas de 3 años de nivel Inicial hasta sumar 160 en cuatro años y así asegurar la cobertura total en la provincia; y el Plan de Inclusión Educativa.
En el mismo ámbito, el Gobierno busca incentivar el esfuerzo y la dedicación con el pago de la Beca al Mérito a los mejores promedios del nivel Secundario; un ambicioso programa de Alfabetización; otro de Matemáticas y una exigente capacitación y posterior evaluación para que la asunción de directores y regentes sea por estricto concurso, apuntando a la excelencia académica.
Respecto al ministerio de Desarrollo Humano, el presupuesto incluye partidas que ayuden a los beneficiarios del Plan de Inclusión a insertarse en el ámbito laboral a través de convenios con empresas privadas, la constitución de cooperativas, el emprendedurismo y la terminalidad educativa.
“El Ejecutivo tampoco quiere descuidar la relación con los intendentes, sin importar las banderías políticas. Por eso lanzó ‘Construyendo con tu Pueblo’, a través del cual se pactan obras que serán realizadas con mano de obra local a partir del aporte igualitario entre la Provincia y los municipios de un porcentaje de la coparticipación para incentivar la generación de trabajo y el embellecimiento de pueblos y ciudades, sin descuidar la seguridad, ya que un 30% de ese gasto deberá dedicarse a cambiar la luminaria”, precisaron.
“Después de haber iniciado la gestión debajo de la lona, como bien lo describió el Gobernador (Claudio Poggi), en medio de un contexto nacional complicado, con quita de subsidios y fuertes recortes en la coparticipación, este Presupuesto 2025 marca un rumbo claro de austeridad, con la confianza intacta en recuperar la institucionalidad y la cordura económica en una San Luis con la potencialidad intacta”, señalaron desde el despacho del ministro Ordóñez.
“Este presupuesto, después de ocho años, va a mostrar realmente cuál es la situación fiscal de la provincia”, aseguraron por último.
Con información de Agencia de Noticias
