La Unión Europea (UE) endurece las normas sobre envases para reducir residuos y limitar los «químicos eternos». Aunque los cambios serán graduales, algunas pequeñas empresas ya han suspendido envíos.
Acorde al Reglamento europeo sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR, por sus siglas en inglés), todos los nuevos productos de envasado que entren en el mercado deberán cumplir estándares más estrictos si están diseñados para entrar en contacto con alimentos.
Aunque la cantidad de estas sustancias a la que las personas están expuestas a través de los envases alimentarios suele ser baja, los científicos están preocupados por sus efectos a largo plazo.
Al fin y al cabo, los PFAS son sustancias químicas altamente persistentes que se acumulan tanto en el organismo como en el medio ambiente.
Los PFAS se utilizan para hacer que los envases de papel y cartón sean resistentes a la grasa y al agua, y están presentes en productos que van desde cajas de pizza hasta platos preparados.
Las nuevas normas se suman a las restricciones sobre el bisfenol A (BPA) en materiales en contacto con alimentos, que entraron en vigor en toda la UE el pasado mes de julio (2026).
Según el PPWR, las empresas no estarán obligadas a retirar o destruir envases o productos que ya estuvieran en el mercado antes del miércoles.
Aunque los consumidores no notarán la diferencia, las empresas han criticado duramente los cambios, que también exigen que los envases cumplan nuevos estándares de sostenibilidad.
¿Son demasiado complejas las nuevas normas sobre envases?
Muchas pequeñas empresas y tiendas online consideran que los costes adicionales y la carga burocrática son excesivos.
Se quejan de que ahora deben registrar sus envases en varios Estados miembros de la UE, a menudo pagando tasas.
«En lugar de facilitar el comercio entre países, las nuevas normas amenazan con dificultarlo significativamente», advirtió Händlerbund, la asociación alemana de comercio electrónico.
La eurodiputada Elisabeth Dieringer, del partido ultraderechista austríaco FPÖ, ha advertido de que el PPWR supondrá costes de cinco cifras para las empresas medianas.
El propietario de la tienda online Monstaas Workshop aseguró que tendría que designar un representante autorizado en cada país de la UE al que envía productos, con costes cercanos a los 300 euros (346 dólares) anuales por país.
La empresa sueca de dispositivos electrónicos integrados iLabs Electronics anunció que dejará de aceptar pedidos a través de su tienda web desde países de la UE.
«El coste y la carga administrativa [del PPWR] son ahora desproporcionados en relación con nuestro volumen de ventas directas», escribió iLabs en su página web.
¿Hasta qué punto es grave el problema de los residuos de envases en la UE?
Según la Comisión Europea, el órgano ejecutivo del bloque, los países de la UE han registrado un aumento del 20 % en los residuos de envases durante la última década.
Sin el PPWR, asegura Bruselas, la cantidad de envases desechados habría aumentado otro 19 % para 2030, impulsada por el auge del comercio en línea y de las comidas preparadas.
Los datos de la UE muestran que en 2023 se generaron 178 kilogramos de residuos de envases por persona en todo el bloque. De ellos, 35,3 kilogramos correspondían a envases de plástico, de los cuales solo el 42 % fue reciclado.
