Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió este domingo la región de Kanto, donde se encuentra Tokio. Fue a las 2.00 de la madrugada, hora local. El temblor afectó también a las prefecturas próximas y han resultado heridas más de 30 personas.
Además, se registraron interrupciones en algunos servicios ferroviarios. La Agencia Meteorológica de Japón ha confirmado que no hay alerta de tsunami debido a este seísmo, según recoge la televisión pública nipona, NHK.
La cifra de heridos asciende por el momento a 37 en cinco prefecturas de la región: 15 en Tokio, nueve en Saitama, ocho en Kanagawa, cuatro en Chiba y una en Ibaraki, según datos de funcionarios prefecturales y de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres recogidos por el diario japonés ‘Yomiuri’.
El corrimiento se sintió en los territorios de Ibaraki y también en los de Saitama, Chiba y la capital, Tokio, con un epicentro situado a unos 70 kilómetros de profundidad.
Las autoridades señalaron que, por el momento, no se han detectado anomalías en las instalaciones nucleares situadas en la zona. Los operadores de la central de Tokai número 2, en Ibaraki, y de las plantas Fukushima Daiichi y Fukushima Daini, en el noreste del país, no han comunicado incidencias relacionadas con el seísmo.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, informó que el Gobierno había activado mecanismos de coordinación para evaluar los posibles daños y trasladar información a la población. En un comunicado difundido inmediatamente después del terremoto, ha reiterado que “no existe preocupación por tsunamis”. Además, ha indicado que el Ejecutivo ha establecido inmediatamente después del seísmo una sala de contacto en el Centro de Gestión de Crisis de la residencia oficial y ha dado “instrucciones para recopilar la situación de daños, proporcionar información oportuna y precisa a los ciudadanos y tomar las medidas correspondientes”.
