Empresarios con inversiones en las dos “joyas” turísticas de San Luis, Potrero de los Funes y Villa de Merlo, admitieron sensaciones de frustración por los números que están mostrando las vacaciones de invierno. 

Le queda una semana al receso de julio y las esperanzas de repuntar en el nivel de reservas se diluyen. 

“La temporada fue un fracaso. Cuando hagamos números finales, es probable que ni siquiera terminemos empatados, seguro saldremos perdiendo”, le dijo este domingo el dueño de un complejo de cabañas en Merlo a La Provincia Diario, quien pidió expresamente preservar su nombre porque, según asegura, después “nos llaman para que expliquemos por qué hacemos declaraciones”. 

 “Lamentablemente fue una temporada para el olvido, muy poca gente, no tuvimos turismo en estas vacaciones de invierno. Hubo un movimiento por debajo de lo que esperábamos”, aseguró a este medio el gerente de un reconocido hotel de Potrero de los Funes. 

“Estamos en situación de quiebra”, sentenció el dueño de una de las parrillas típicas de Merlo quien advirtió que “las cámaras empresarias y el gobierno provincial no están interpretando los nuevos tiempos, la gobernación está gastando fortuna en difusión, pero es ineficiente, no saben comunicar, no saben vender San Luis y esa impericia nos hace un daño enorme”. 

Un análisis similar hizo este domingo el exsecretario de Turismo de la Villa de Merlo, Santiago Trobo, quien pronosticó un 45% de ocupación hotelera para estas vacaciones y especuló: “con suerte vamos a llegar el 50%”. 

“El promedio de las vacaciones que coincidían con Buenos Aires íbamos a rondar entre el 50% y el 55%, y es un poco en el número que andamos. Vamos a terminar promediando el mes en un 45%, con mucha suerte y mucho viento a favor del 50%”, afirmó en. 

Si esos datos se confirman, marcarán un escenario lejos de los niveles históricos de temporadas invernales, donde la ocupación solía ubicarse bastante por encima de esos porcentajes. 

“Esto no es solamente por un contexto complejo donde el dinero falta”, sostuvo Trobo. 

En su análisis puntualmente de Merlo, dijo que en esta ciudad hay una sobreoferta de plazas hoteleras. Según explicó, el crecimiento de camas disponibles en los últimos años generó un desequilibrio que hoy impacta directamente en los niveles de ocupación. 

A ese fenómeno se suma un proceso de reconversión del sector turístico, con ejemplos concretos: hoteles que cambiaron de rubro, complejos de cabañas transformados en alquileres permanentes, unidades que pasaron a alquiler temporario individual 

Entre los casos más resonantes mencionó el del Hotel Casa Blanca, que dejó de operar como alojamiento turístico para convertirse en un geriátrico de alta gama. 

Trobo señaló que estos cambios también tuvieron efectos en otros sectores, como el inmobiliario. 

“Los precios de alquileres permanentes han descendido porque había muchísima demanda y poca oferta. Ahora hay oferta y el mercado se equilibró”, explicó. 

Trobo, en declaraciones que formuló a medios de comunicación, planteó que Merlo no logró adaptarse a tiempo a las nuevas dinámicas del turismo, especialmente del mercado nacional, que sigue siendo el principal motor del destino. 

 Para el resto de los pueblos y destinos turísticos, la temporada fue directamente mala. Hubo algunos puntos donde las reservas fueron 0%. 

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