La Escuela Normal Juan Pascual Pringles conmemoró un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo de 1810 con 110 edición de la Procesión Cívica en su 150 aniversario.  

Esta tradicional marcha se hizo bajo el lema “Unidos por el Fuego de Mayo”.

El acto inició en el hall de banderas de la Escuela donde el rector de la misma, Néstor Castro, dio la bienvenida a esta nueva edición. Allí, cantó el coro Coral del Alma y hubo una presentación de malambo por parte de un alumno de la Institución. El encuentro continuó en la intersección de Avenida Illia y Mitre. 

Para dar inicio a la segunda parte del evento, se procedió al arrío de la Enseña Patria. En el lugar, se hizo una mención especial y emotiva a la Promoción 1970 que cumplieron los 55 años de egresados y a la promoción 1976 de la Escuela Normal, última promoción en egresar como Maestras y Maestros Normales Nacionales. Luego de entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, se realizó una ofrenda de laureles ante el busto de Manuel Belgrano. Seguidamente se encendió la llama de la argentinidad. 

En este marco, Castro mencionó en su discurso el lema que convocó a esta edición, refiriéndose como un mensaje de los/as estudiantes para que el fuego de 1810 no sea solo un recuerdo sino una llama que atraviesa los siglos e invite a pensarnos como sociedad y como institución preuniversitaria que celebra sus 150 años. «Reafirmamos una historia que comenzó en 1810 y que hizo escuela en 1876, porque la patria necesitaba aulas para que la independencia no quedara incompleta», dijo. 

Por su parte, el rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Raúl Gil, manifestó que la Procesión Cívica es un ritual colectivo de pertenencia que trasciende las generaciones y que nos define como pueblo. «En este recorrido por los lugares más significativos de la historia de San Luis, llevamos también nuestra voz en defensa de la educación pública», afirmó. 

Asimismo expresó: «a las y los jóvenes que integran la promoción Tiffarios quiero decirles que el futuro que hoy se despliega ante ustedes es tan desafiante como complejo (…) Necesitamos que sigan eligiendo formarse, que habiten nuestras aulas universitarias y que transformen este 2026 en el cimiento desde el cual levantar un futuro mejor para todos». 

Seguido de entonar la Marcha de San Lorenzo, flamearon centenares de antorchas enarboladas por brazos y corazones jóvenes. Junto a estas antorchas, inició el caminar patriótico. Frente al colegio que supo albergarlos, en la intersección de las calles Junín y San Martín, se realizó el primer alto de la marcha patriótica. Allí, representantes de la mesa interreligiosa de la Provincia, expresaron algunas palabras. 

Nuevamente integraron la columna de la marcha retomando el peregrinar patriótico hasta el Superior Tribunal de Justicia donde una representante de la promoción 2026 Tiffarios, manifestó unas emotivas palabras para luego dar lugar al traspaso del fuego de la argentinidad a la promoción 2027. 

En las calles San Martín y Ayacucho, donde fue la casa de Tomás Baras, se sostuvo un minuto de silencio por los soldados puntanos enviados en adhesión a la Revolución de Mayo, convirtiéndose así en la primera Provincia en apoyar la causa. Finalmente en la Escuela Normal se realizó el cierre de esta edición 110. 

Cabe señalar que el gobernador Claudio Poggi participó de esta histórica actividad. Lo hizo junto al vicegobernador, Ricardo Endeiza, funcionarios del Poder Ejecutivo y legisladores. 

Sobre la carroza 

Esta carroza representa distintos momentos y símbolos que dejaron una huella importante en la historia de nuestro país. Se busca mostrar cómo, a pesar del paso del tiempo, la memoria y los ideales de libertad, democracia y unión siguen presentes en nuestra sociedad. Cada elemento fue pensado para recordar hechos que marcaron la Argentina y que todavía hoy forman parte de nuestra identidad. 

En el contrapunto de la carroza, se escribió en fileteado porteño el lema de esta edición. La personificación de la Patria, está inspirada en una de las primeras alegorías que se usaban en los actos patrios. El Cabildo tiene un lugar central porque la Procesión Cívica nació como una forma de conmemorar la Revolución de Mayo. Las cadenas rotas sobre el Cabildo representan la liberación del dominio español y el comienzo del camino hacia una nación libre y soberana. 

El Sol de Mayo, presente también en nuestra bandera, simboliza el nacimiento de una nueva nación y la esperanza de un futuro libre. El escudo nacional y la bandera argentina representan la unión, la identidad y el sentimiento patriótico de nuestro pueblo. 

El libro, el tintero y la pluma simbolizan el recorrido por nuestra historia y todo lo que fue pasando a lo largo de los años. Dentro del libro hay distintos elementos históricos que representan momentos importantes de nuestro país. El pañuelo de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo representan la memoria, la verdad y la justicia. 

Las Islas Malvinas evocan a los héroes argentinos que lucharon en la Guerra de Malvinas en 1982. La urna de votación simboliza la democracia y el derecho del pueblo a elegir libremente a sus representantes. La balanza simboliza la justicia y la igualdad, representa la importancia de defender los derechos de las personas y buscar siempre una sociedad más justa. 

Los números 150 y 110 hacen referencia a los 150 años de la Escuela y a los 110 años de tradición de la Procesión Cívica. Las fotografías de carrozas antiguas que se observan en la gigantografía rememoran la mayoría de las ediciones anteriores de la Procesión Cívica. La flor de lis busca simbolizar el honor, los valores y la grandeza. 

Los laureles simbolizan la victoria, la gloria y el triunfo obtenidos en la lucha por la independencia. Los faroles de época recrean la ambientación de aquellos tiempos y representan cómo eran las calles y celebraciones durante la época colonial. La bandera argentina alrededor de la carroza simboliza la unión, la identidad y el sentimiento por la patria. 

Fuente y texto prensa UNSL