Este sábado, con un atardecer impactante como acompañando el momento, quedó inaugurada la Plaza Virgen del Fuego en Tilisarao en homenaje y en memoria de un hecho que marcó para siempre a esta localidad del Valle del Conlara: la manifestación de la Virgen María a un niño que intentaba avivar las llamas de su estufa hogar con un papel de diario. 

Pasó hace 34 años, un 16 de junio de 1992. El pequeño Federico Morla quemaba papel para que los leños ardieran, pero algo no encajaba porque una de las hojas de El Diario de la República no ardía, la curiosidad llevó al niño a retirarlo y para su asombro descubrió que en el trozo que resistía al fuego había una silueta que con el tiempo adquirió una nitidez increíble, la que hoy se puede se observar, la de la Virgen. 

Ayer se dio otro paso material y espiritual en reconocimiento de semejante acontecimiento místico. A la construcción de la capilla Nuestra Señora Inmaculada de Tilisarao y al colegio secundario del mismo nombre se sumó un espacio público de enorme jerarquía con una obra artística que domina la escena y cuyo nombre no podía ser más acertado: Virgen del Fuego.  

“Hay obras que transforman espacios… y otras que también abrazan el corazón de una comunidad”, señalaron desde la municipalidad. 

La inauguración de este espacio estuvo presidida por el intendente de Tilisarao, Juan Manuel Olguín. Contó la presencia de autoridades de distintos organismos, legisladores locales y de la provincia y el párroco del pueblo, Padre Tomas Baron, quien, tras la celebración de la Santa Misa, bendijo las flamantes instalaciones y la escultura. 

 También estuvieron directivos de establecimientos educativos y miembros de la comisión fundadora del Colegio Nuestra Señora Inmaculada, María Luisa Pérez y Blanca Bertello. 

En ese marco, Pérez recordó cómo nació y cómo lograron concretar inspirados en esta manifestación de la Santa Madre un nuevo centro educativo para la comunidad. En tanto Bertello, exrectora de la institución, relató la historia de aquella noche inolvidable de hace 34 años. 

La obra y su sentido 

La Plaza de la Virgen del Fuego es una obra que combina infraestructura urbana, identidad local, fe y desarrollo comunitario según señalaron desde la gestión de Juan Manuel. 

Está ubicada junto a la Capilla de Nuestra Señora Inmaculada, entre las calles Los Inmigrantes y Poeta Agüero. Fue concebida como un lugar de encuentro y contemplación, pero también como un homenaje permanente a uno de los episodios más recordados por la comunidad: la manifestación de la Virgen Inmaculada.  

Tiene casi 4.000 metros cuadrados pensado para integrar naturaleza, espiritualidad y vida comunitaria. 

 “La plaza resguardará para siempre aquel momento histórico de la aparición entre las llamas de nuestra Virgen Inmaculada y se convertirá en un lugar donde la fe y la comunidad puedan encontrarse todos los días”, destacan desde el municipio. 

La infraestructura cuenta con cerca de 1.900 metros cuadrados de senderos, canteros y áreas intervenidas. 

 La propuesta paisajística incluye césped natural y una selección vegetal especialmente diseñada para combinar valor estético, adaptación climática y significado religioso. 

Tiene bancos, cartelería informativa, sectores accesibles para personas con movilidad reducida y espacios de descanso distribuidos estratégicamente a lo largo del recorrido. 

La obra significó una inversión de 210 millones de pesos, financiada en su totalidad con recursos genuinos de la Municipalidad de Tilisarao.