Ramón Núñez y Cristian Sosa fueron condenados, mediante un juicio abreviado, a seis años y seis meses de prisión por atacar a una pareja de jubilados para luego robarles dinero, documentos personales y las llaves de sus vehículos.
El hecho ocurrió el 2 de febrero de 2025 cuando el matrimonio dormía la siesta en su casa del paraje rural de Árbol Solo. En la causa hay un tercer detenido, Diego Becerra, que se encuentra en el Servicio Penitenciario con prisión preventiva.
El acuerdo fue presentado por el fiscal de Instrucción N° 2, Ricardo Barbeito, con anuencia de las defensas y de ambos imputados, ante el juez de Garantía N° 1, Juan Manuel Montiveros Chada, quien homologó el procedimiento y condenó a Núñez, de 55 años, y a Sosa, de 39 años, como co-autores de robo calificado por haberse cometido en despoblado y en banda, y por las lesiones sufridas por la damnificada.
Ramona Mercado, una de las víctimas, siguió la audiencia de manera virtual y dio su conformidad al acuerdo alcanzado entre las partes. El otro damnificado era Carlos Lucero, su marido de 77 años. Falleció el 17 de septiembre de 2025 como consecuencia de una fractura de cráneo. Permanecía internado desde el día que ocurrió el ataque.
Sosa, representado por el abogado Carlos Bianchi, y Núñez, con las defensas de Carlos Varela y Hugo Scarzo, admitieron su responsabilidad en el hecho y aceptaron la pena y la calificación legal impuestas. El abogado querellante, Augusto Aguilera Marturano, manifestó su conformidad con la presentación fiscal.
Cómo sucedieron los hechos según Fiscalía
Barbeito relató que el 2 de febrero de 2025, entre las 13:45 y las 14:15, Sosa, Núñez y Becerra llegaron hasta la vivienda del matrimonio de adultos mayores que residía en la zona rural Árbol Solo, en Los Manantiales, departamento Belgrano. Según la acusación, los tres hombres habían estado previamente en el lugar, alrededor de las 11, a bordo de un Renault 12 rojo.
Sosa y Núñez descendieron con la excusa de pedir agua porque supuestamente se les había roto el motor, mientras Becerra permaneció en el vehículo. Luego se retiraron y regresaron horas más tarde, cuando la pareja descansaba. De acuerdo con lo expuesto por el fiscal, los ahora condenados ingresaron a la vivienda y atacaron a la pareja.
Sosa redujo a la mujer, a quien ató de pies y manos y le colocó una bolsa en la cabeza, mientras la golpeaba y amenazaba. Núñez, en tanto, se dirigió hacia el hombre y lo golpeó principalmente en la cabeza, mientras le exigía que indicara dónde estaba el dinero, de acuerdo con la narración que realizó la Fiscalía.
Tras revisar la vivienda, los acusados se llevaron 2.500.000 pesos, una cartera de cuero, documentación personal, recibos de jubilación y las llaves de los vehículos de la pareja. Luego escaparon del lugar en el Renault 12. El fiscal explicó que, después del asalto, Lucero logró ayudar a Mercado a liberarse antes de desvanecerse. La mujer pudo comunicarse con una vecina, quien finalmente dio aviso a la Policía.
La investigación permitió reconstruir los movimientos de los sospechosos a partir de distintas evidencias: se incorporaron imágenes de cámaras de seguridad de una estancia cercana, donde se observó al Renault 12 circular hacia la vivienda y posteriormente regresar en el horario compatible con el hecho. También se realizaron tareas vinculadas con los registros de patentes, allanamientos y secuestros de elementos.
Barbeito destacó que la declaración dada posteriormente por Becerra coincidió con aspectos centrales del relato realizado por la víctima. A esto se sumaron informes médicos de los damnificados, testimonios de vecinos, fotografías del lugar, registros de cámaras de seguridad y pericias de Criminalística, entre ellas el análisis de huellas de calzado y rastros de neumáticos. Según sostuvo el fiscal, el conjunto de estas evidencias permitió reconstruir la secuencia del hecho y vincular a los acusados con el violento robo sufrido por la pareja.
La resolución del juez Montiveros Chada
Al fundamentar su decisión, el magistrado destacó que la Fiscalía realizó una exposición clara y detallada de los hechos y de la evidencia reunida durante la investigación. “El relato que ha brindado ha sido claro, paso por paso, etapa por etapa, de cómo habría sido la cronología de los hechos y ha dado una explicación de cuál es la prueba”, expresó.
Sostuvo además que existían elementos suficientes para admitir el acuerdo y tener por acreditado el hecho atribuido. Respecto de la determinación de la pena, señaló que se valoraron como atenuantes la falta de antecedentes condenatorios de ambos acusados, mientras que se consideró agravante la situación de vulnerabilidad de las víctimas.
En relación con la participación de los condenados, entendió que existió un accionar conjunto y coordinado para cometer el hecho. Finalmente, resolvió admitir el acuerdo de juicio abreviado y condenar a ambos imputados a cumplir la pena de seis años y seis meses de prisión efectiva en el Servicio Penitenciario Provincial.
