La medida de fuerza paraliza las actividades académicas y administrativas este jueves 27 y viernes 28 de agosto. Afecta a las sedes de San Luis, Villa Mercedes y Merlo. Los gremios denuncian más de 300 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario
Las aulas de las universidades públicas de la provincia exhiben un panorama desierto. La Universidad Nacional de San Luis (UNSL) y la Universidad Nacional de Villa Mercedes (UNViMe) se sumaron al paro nacional de 48 horas convocado por las federaciones docentes y nodocentes de todo el país, incluyendo a la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y la CONADU Histórica.
La medida de fuerza, ratificada a nivel local por la Asociación de Docentes Universitarios (ADU), se siente con fuerza en las dependencias de la ciudad capital, Villa Mercedes y Merlo. El cese de actividades es total, interrumpiendo tanto el dictado de clases presenciales como las tareas administrativas esenciales para el funcionamiento de las instituciones.
Las claves del conflicto económico
El malestar en la comunidad educativa responde a dos reclamos centrales que arrastran meses de tensiones con el Ejecutivo nacional:Pérdida del poder adquisitivo: De acuerdo con los informes de CONADU Histórica, la pérdida salarial real frente a la inflación oscila entre el 31% y el 34% desde fines de 2023.
Los gremios rechazan las actualizaciones unilaterales por decreto y exigen una recomposición urgente.Incumplimiento legal: Se denuncian más de 300 días de parálisis en la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario 27.795.
A pesar de que la norma cuenta con aval del Congreso y fallos judiciales firmes, su postergación frena la actualización de partidas para gastos operativos, investigación y becas estudiantiles (como las Becas Progresar).Viviana Mercado, secretaria general de ADU San Luis, remarcó que la brecha salarial asfixia a los trabajadores de la educación.
Además, advirtió que el congelamiento presupuestario golpea de forma directa el mantenimiento diario de los edificios por la suba constante de los servicios públicos.
Un escenario abierto
El conflicto sigue sin vías claras de solución. Tras el fracaso de las últimas audiencias de conciliación, la administración central convocó a los representantes sindicales a una nueva mesa de negociación paritaria para el próximo martes 1 de septiembre.
Desde el frente sindical ya anticiparon que los resultados de dicho encuentro serán determinantes. De no mediar una oferta razonable que repare el atraso en los haberes y libere los fondos de la ley, el plan de lucha podría profundizarse con nuevas huelgas de cara al próximo mes.
