Madrid. Cada año, en España, se retrasa más la edad de jubilación para que el sistema público sea sostenible y por eso el gobierno de ese país propuso un calendario donde la vida del trabajador se prolongue.

Según los requisitos de la Seguridad Social, desde el 1 de enero de 2013, la jubilación depende de dos condiciones que son la edad y las cotizaciones acumuladas a lo largo de la vida laboral. Además, a partir de 2027, se deberá cumplir con la edad de 67 años o los 65 siempre y cuando se demuestren 38 años y 6 meses cotizados, o de aportes como se dice en Argentina.

Otra norma que se establece es que se concederá la jubilación y el período de cotización de manera gradual, es decir, en función del año de nacimiento se debe estar más o menos tiempo trabajando para acceder a la pensión completa.

Para los que puedan jubilarse este año, la edad mínima para poder hacerlo son 66 años y 8 meses o 65 si se tienen cotizados más de 38 años y 3 meses.

Los requisitos que ponen en España para jubilarse

Las personas que puedan acogerse a la legislación antigua podrán jubilarse a los 65 años, incluso a los 64 si cuenta con una jubilación especial por haber desarrollado trabajos de carácter penoso, insalubres o de riesgo.

Otra opción es la jubilación anticipada a los 60 o 61 años. Se puede jubilar a los 60 años si tiene la condición de mutualista y a los 61 si no tiene este requisito, pero la pensión no será completa en ninguno de los dos casos, sino reducida.

Existe la posibilidad a partir de los 60 años de solicitar una pensión parcial mientras se sigue trabajando, la jornada laboral se tiene que ver disminuida también para poder cobrar del trabajo y de la jubilación.

Mineros, personal de vuelo, ferroviarios, artistas, profesionales taurinos, bomberos y miembros del cuerpo de la Ertzaintza tienen derecho a solicitar antes la jubilación. Así, como los trabajadores que presenten una discapacidad igual o superior al 45 % tendrán condiciones especiales de jubilación. Para acceder a las jubilaciones ordinarias se debe haber cotizado durante un mínimo de 15 años.

También se puede seguir trabajando después de los 65 o 67 años si se reúnen las capacidades necesarias. La jubilación se puede retrasar o solicitar la jubilación flexible, es decir, se puede compatibilizar el trabajo y la jubilación.

Se puede reducir la jornada laboral un 25 % o un 75 % y cobrar una parte de la pensión. También, la pensión aumentará un 4 % por un año más trabajado y un 2 % adicional por cada 6 meses más a partir del año. (EFE)