Los bancos de la Argentina no abrirán sus sucursales los días 24, 25 y 31 de diciembre, tampoco el 1 de enero.
Esta disposición de asueto bancario afecta la atención presencial al público, pero los usuarios cuentan con diferentes mecanismos para acceder a efectivo y mantener sus operaciones financieras activas.
La medida surge tras la decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que definió el calendario de trabajo para su personal e invitó a las entidades financieras y cambiarias a adoptar el mismo criterio.
