Niños y niñas de las salas de 4 años ‘A’ y ‘B’ docentes de la escuela N°30 “General Pedernera” idearon un proyecto para mejorar las habilidades comunicativas y ahora se preparan para participar de la instancia nacional de la Feria de Ciencias 2025.

La iniciativa se denomina ‘Jugando con palabras y sonidos’ y surgió a partir de la observación de las ‘seños’, quienes advirtieron que algunos alumnos tenían dificultades para expresarse oralmente, mientras que otros, por timidez, evitaban hablar. 

“Frente a esta situación, y contemplando además la participación de dos niños con trastorno del lenguaje, diseñaron propuestas lúdicas para estimular la comunicación oral, fortalecer la confianza en sí mismos y enriquecer progresivamente el lenguaje”, explicaron desde el establecimiento.

A través de canciones circulares, simples, repetitivas y perfectas para jugar con la voz, los 16 pequeños de las salas de 4 años ‘A’ y ‘B’ empezaron a animarse, comenzaron a cantar, a dramatizar, dibujar y a crear. “Poco a poco, las palabras fueron apareciendo con mayor claridad y seguridad. Al mismo tiempo, la música se transformó en una puerta para explorar aprendizajes transversales de Matemática y Ciencias Naturales”, afirmaron.

El entusiasmo de los chicos aumentó cuando crearon su propia canción: ‘La vaquita voladora’. La producción se compartió con otros jardines y se enriqueció con la participación de la sala de 5 años, que sumó una nueva estrofa. Para cerrar el proyecto, los pequeños y sus ‘seños’ visitaron el estudio de grabación de La Casa de la Música, donde vivieron una experiencia nueva al descubrir cómo sus voces podían convertirse en una canción real.

La idea estuvo acompañada desde el primer momento por las docentes Gladis Fernández y Silvana Gil, junto a la seño auxiliar Magdalena Aguanta y Ain Taquetti, estudiante del profesorado de nivel Inicial. También contaron con el apoyo del resto de los docentes del jardín, el equipo directivo y, sobre todo, las familias.

“Este proyecto permitió convertir una dificultad inicial en una rica oportunidad de crecimiento. Las canciones se transformaron en un medio poderoso para despertar la palabra, la emoción, el juego y la curiosidad”, destacó Gil. En su reflexión, agregó que la propuesta también sirvió para abordar distintas áreas del desarrollo infantil tales como el lenguaje oral, la motricidad fina, la expresión artística, el conocimiento del mundo, el pensamiento lógico matemático y la alfabetización inicial.