Esta mañana a las 8:30 el Obispo de la Diócesis de San Luis, Monseñor Gabriel Barba, ofició una misa en la Catedral puntana para rogar por el eterno descanso del Papa Francisco.

De la ceremonia religiosa participó el gobernador, Claudio Poggi, y el vicegobernador, Ricardo Endeiza.

“Nos sorprendió a todos que literalmente el Papa Francisco ha vivido su propia Pascua. Es difícil salir de la sorpresa, porque estamos con el gozo pascual y con la celebración de toda la Iglesia y ahora estamos invitados a, como diría el Papa Francisco justamente en este año jubilar, a vivir la esperanza, a vivir la esperanza de la Pascua, como diría el Evangelio de hoy. Alégrense y no teman. Yo creo que estas palabras pueden resonar en cada uno de nosotros. Alegrarnos por la muerte que ha sido vencida por Jesús y por eso que la muerte para nosotros es un dormir. Y el Papa Francisco, Dios le ha regalado dormir en el lunes de la octava de Pascua, habiendo celebrado la Pascua con el mundo”, dijo el Obispo en la homilía.

“Nos toca celebrar como Iglesia una Pascua distinta, que no puede borrar la alegría del resucitado, que sin duda es el eje central de nuestra fe. Estamos dolidos por la pérdida de un ser querido, como pasa en cualquier casa de familia, cuando queda una silla vacía. Y hoy la silla vacía es la sede de Roma, está vacía. Y que desde Pedro hacia aquí, desde Pedro hasta Francisco, es una silla que se vacía y que después se erige un sucesor, una silla que no puede quedar vacía, transitoriamente vacía… ahora vamos a rezar fuertemente, por supuesto en primer lugar, por el descanso eterno del Papa Francisco, y también recemos especialmente por quien va a ser su sucesor”, reflexionó.

“Simplemente celebremos la vida, celebremos nuestra fe, celebremos nuestra esperanza, que la Pascua de Cristo sea la Pascua de Francisco, que la vida del resucitado sea la vida también de quien recibe las honradas eternas, de quien fuera nuestro último Papa, que nos dé el consuelo de no quedarnos mirando una tumba, sino que con la mirada de la Pascua resucitada, sigamos construyendo con compromiso el Reino de los Cielos. No olvidándonos su rito magisterio y sobre todo su ejemplo de opción, verdaderamente el nombre que ha tenido, con la opción por los pobres, que no fue solo declamación, sino que también fue iglesia, que fue construida en hechos”, observó el Obispo.