Esta tarde las autoridades del Complejo Penitenciario 1 “Granadero Juan Bautista Baigorria” de San Luis le exhibieron a la ministra de Seguridad, Nancy Sosa, unos 650 celulares que incautaron en requisas a presos alojados en este penal.
“Son el resultado de seis meses de un exhaustivo control interno”, señalaron fuentes oficiales.
Sosa aseguró allí que “la tarea preventiva arranca por los trabajadores de la Penitenciaria, cuya tarea es fundamental para que funcione efectivamente el resto de la cadena de seguridad”.
“Un tercio de los celulares y accesorios estaban en tenencia del Servicio Penitenciario, que son los más básicos. Desde las recurrentes requisas notamos cómo la calidad de los teléfonos va bajando, debido a que una vez que los secuestramos deben volver a comprar y eso genera un gasto. Ya no son de alta gama, pero algunos siguen apareciendo” aseguró Sosa.
La funcionaria señaló que “es importante el compromiso y la acción del agente penitenciario” y que todos los celulares están a disposición de la Justicia, siendo la Federal la que siempre los solicita. Señaló que la Justicia provincial casi no requiere los celulares pero que hará un pedido especial para poder destruirlos de manera pública”.
Por último indicó que “la comunicación de alguien que está detenido con un familiar está permitida, pero hay medios y canales que se deben respetar. Esto alimenta directamente la acción criminal, no podemos pensar que es para una libre comunicación con los familiares de ninguna manera, porque eso está asegurado de otra forma”.
Con información de Agencia de Noticias
