España amaneció de luto tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, (Córdoba), que deja al menos 39 muertos, según el último balance, y decenas de heridos entre los cuales 48 estarían hospitalizados. Estas cifras siguen siendo provisionales.
Alrededor de las 19:45 horas de la tarde del domingo ocurría la tragedia. Un tren Iryo 6189 en el que viajaban unas 300 personas y que cubría el trayecto Málaga-Puerta de Atocha invadió la vía contigua provocando el descarrilamiento del tren que viajaba de Madrid a Huelva que como consecuencia también descarriló. Algunos vagones han caído por un talud. Se ha desplegado el dispositivo de las grandes catástrofes.
Óscar Puente ha manifestado que el accidente es «raro y difícil de explicar», porque el tren de Iryo que provocó el choque es relativamente nuevo y también se ha renovado muy recientemente la infraestructura. En un comunicado Iryo informa de que el tren 6189 era de 2022 y que había pasado su última revisión el 15 de enero. El presidente de Renfe ha descartado el fallo humano en una entrevista ya que el sistema «corrige las decisiones erróneas».
Los trabajos de rescate han permanecido activos durante toda la noche. Adif ha suspendido la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva durante este lunes. Además, ha habilitado un teléfono, el 900 001 402, para atender a familiares y personas afectadas. Durante esta jornada del lunes 19 de enero se ha suspendido la actividad política. Óscar Puente y Pedro Sánchez se han trasladado a la zona de la tragedia.
