La imagen resume todo. Un importante número de cóndores andinos, “El Rey de los Ándes”, surcaba cielo puntano cuando resolvieron hacer “una escala técnica” (como se dice en la jerga aeronáutica) en un campo de La Carolina, a los pies del cerro Tomolasta ubicado a unos 1.600 metros sobre el nivel del mar.
El descenso de estas aves de gran porte es en sí mismo un hecho anecdótico, pero hay un dato que vuelve la situación aún más llamativa: la bandada bajó en la reserva privada “Piedra de Agua”, una estancia de 2.702 hectáreas dedicadas a la conservación compatible con la producción.
Se trata de una imponente reserva natural, única por ser un pastizal de altura y perteneciente a su ecorregión Chaco Seco.
La propiedad, cuyos dueños son Raymond Florin y Lilian Brodtmann, es un área natural que combina la conservación y la producción en el imponente paisaje serrano que ofrece La Carolina.
La reserva forma parte de la Red de Refugios de Vida Silvestre de la Fundación Vida Silvestre Argentina, es miembro de la Alianza del Pastizal y es parte del programa SARA de créditos de carbono de Ruuts. En un mismo espacio, integran la producción ganadera al pastizal natural, a través de un manejo holístico con pastoreo rotativo. También se abocan a la conservación del pastizal de altura (1.600 metros sobre el nivel del mar) y su fauna asociada.
Según señalaron los pastizales producen sistemas radiculares robustos y profundos que, combinados con el pisoteo y abono del ganado durante el pastoreo, tienen grandes impactos para regenerar el pastizal natural. En este circuito, se consideran los períodos de descanso y crecimiento.
Por debajo de la superficie, sus suelos tienen mayor biodiversidad como también mayor irrigación y secuestro de dióxido de carbono (CO2). Por encima, mantiene y regenera el paisaje natural con un hábitat ideal para una gran variedad de especies de insectos y aves.

El cóndor andino
El cóndor andino (Vultur Gryphus) es una especie emblemática de Sudamérica y está considerada un patrimonio cultural y natural del continente. En Argentina se lo encuentra a lo largo de la Cordillera de los Andes, en provincias como Catamarca, Jujuy, Tucumán, Salta, Tierra del Fuego y en la zona central del país incluído San Luis.
Se alimenta de carroña, por lo que cumple un rol invaluable en los ecosistemas. Al consumir animales muertos evita la proliferación de bacterias que pueden generar enfermedades en los humanos. Además, ayuda a controlar la población de otras especies carroñeras y así contribuye a mantener el equilibrio del ecosistema.
Alcanzan en promedio una longitud de 120 cm con una envergadura de 3 metros. Pico blanco crema en el extremo, negro en la base. Patas grises. Cabeza y cuello desnudos, color carne.
Desde el nacimiento, el macho presenta una cresta prominente. La hembra sin cresta. En los adultos ese detalle particular se desarrolla a partir de los 6-8 años. El macho tiene el iris marrón y la hembra rojo. Ambos tienen un collar blanco abultado. Dorsal y ventral negro. Alas y cubiertas externas negras con ancha franja blanca. Secundarias blancas. Primarias negras. Cola negra.
- Subadulto: este estadío comienza a partir de los 4 años de edad con el surgimiento del collar blanco en el cuello y culmina a los 6-8 años cuando el individuo alcanza la madurez sexual y ya posee el plumaje característico de los adultos.
- Juvenil: Hasta los 4 años. Marrón con la cola y las primarias negras. Macho y hembra con iris marrón.
- Distribución: Cordillera de los Andes en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. En nuestro país abarca en su sector occidental desde la provincia de Jujuy, Catamarca, Tucumán, Salta, en el norte, hasta Tierra del Fuego y las Islas de los Estados, al sur. En la zona centro-occidental abarca San Juan. Mendoza, Neuquén y Río Negro, y en la zona central del país, las provincias de Córdoba, San Luis y La Rioja.
Hábitat y hábitos: habita en terrenos montañosos. Planea en corrientes de aire, pudiendo llegar a más de 8000 m de altura. Cuando planea mantiene las alas extendidas horizontalmente y las primarias separadas como dedos. Puede desplazar velocidades de hasta 50 km/h. Solitario o en grupos. Nidifica en huecos o cuevas en las rocas. Pone un huevo blanco, que mide aproximadamente 109,5-118 x 62,8-76,5 mm.
