Miles de fieles coparon ayer la plaza “Granaderos Puntanos” de Renca frente al histórico Santuario para participar de la Santa Misa presidida por el Obispo de San Luis, Gabriel Barba, en honor al Milagroso Cristo del Espino.

Este año las celebraciones tuvieron particularidades como el reciente fallecimiento del Papa Francisco, quien tomó entre sus manos una réplica de la imagen del Divino Señor de Renca entregada por la intendenta Romina Peralta, y la declaración desde el Vaticano de “Puerta Santa” al Santuario en el marco del año jubilar.

El gobernador Claudio Poggi; el vicegobernador, Ricardo Endeiza, y su equipo de gestión fueron recibidos por la intendenta, Romina Peralta, en el hito donde descansan los restos del primer gobernador de San Luis José Santos Ortiz. Desde allí caminaron hacia el Santuario, saludando y conversando con vecinos, promesantes y comerciantes.

Tras la bienvenida a las imágenes del Divino Señor de Renca y de la Virgen María, el obispo Barba dirigió su homilía: “Solo se llega a la patria celestial si aprendemos a descubrir a Dios con nosotros”, fue su mensaje.

Monseñor Barba también expresó su tristeza por el reciente fallecimiento del Papa: “Francisco no solo fue el padre de la Iglesia sino también padre del mundo, enseñando por encima de las fronteras de la Iglesia. Ojalá nosotros podamos renovar esta fe de ser otros cristos y ser misioneros como él. Que podamos ser portadores de esta esperanza y de una bendición renovada”.

Finalizada la misa y con el Señor de Renca como estandarte, los fieles marcharon con fe y entusiasmo por las cuatro calles alrededor de la plaza principal del pueblo, agitando pañuelos, cantando con alegría. De la celebración participaron legisladores, intendentes y, en ocasión especial, una delegación del Regimiento de Granaderos a Caballo.

La jefa comunal, Romina Peralta, agradeció a los miles de peregrinos que renovaron su fe en el Divino Señor de Renca. También resaltó la “enorme cantidad” de emprendedores y feriantes que eligieron esta festividad.