La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) mantiene protestas activas con quema de neumáticos sobre la Avenida del Fundador. El sindicato denuncia “salarios de pobreza” y precariedad en el Centro de Disposición Final, mientras que el intendente Gastón Hissa encabezó un acto para anunciar la promoción de 250 empleados y defendió el ordenamiento de la planta municipal.

La tensión gremial en la ciudad de San Luis sumó un nuevo capítulo de alta intensidad. En el marco de un plan de lucha que se venía gestando a través de asambleas sectoriales, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) ratificó y profundizó sus medidas de fuerza contra la Municipalidad de San Luis, afectando dependencias clave y amenazando con activar un paro general municipal si el Poder Ejecutivo local no ofrece respuestas satisfactorias a su pliego de reclamos.

Desde las primeras horas del día, las manifestaciones se trasladaron directamente a la vía pública. Los principales focos de conflicto se concentran en áreas operativas críticas: Servicios Básicos (SerBa), Espacios Verdes y el Centro de Disposición Final (CDF). 

Sobre la Avenida del Fundador, manifestantes y dirigentes sindicales montaron un piquete con quema de neumáticos que interrumpió el tránsito regular frente a las oficinas comunales, bloqueando el movimiento habitual de las cuadrillas y los vehículos oficiales.

Un pliego de reclamos con eje en el salario y la salud

El sindicato formalizó una serie de exigencias urgentes ante lo que consideran un severo atraso en los ingresos de la familia municipal, denunciando que gran parte de los salarios se encuentran actualmente por debajo de la línea de pobreza. Entre los puntos principales del reclamo se destacan:

• Recomposición salarial real: Exigen un incremento urgente de los sueldos básicos y rechazan el uso de bonos fijos o sumas no remunerativas.

• Blanqueo de haberes: Demandan el pase definitivo de todas las sumas en «negro» al básico.

• Estabilidad laboral: Reclaman el pase a planta permanente de los trabajadores contratados y precarizados.

• Crisis ambiental en el CDF: Los operarios del basural mantienen una retención de tareas activa. ATE elevó denuncias ante la Dirección de Relaciones Laborales y la Defensoría del Pueblo provincial por las deficientes condiciones de seguridad e higiene, advirtiendo que no arriesgarán la salud de los trabajadores en el predio.

La respuesta oficial: Hissa defendió su gestión frente a la «dedocracia»

En medio del clima de protesta, el intendente Gastón Hissa buscó bajarle el tono al conflicto laboral mediante la presentación de medidas institucionales. El jefe comunal encabezó un acto oficial en el que anunció la recategorización masiva de 250 empleados municipales. Con este nuevo esquema, desde el Ejecutivo local afirmaron haber regularizado la situación de 1.500 trabajadores en total desde el inicio de la actual gestión.

Hissa defendió firmemente el proceso de reordenamiento de la carrera administrativa y lanzó duras críticas hacia las conducciones anteriores: «Este plan nació tras escuchar las injusticias y la dedocracia de los gobiernos municipales del pasado», sentenció el intendente, asegurando que los ascensos otorgados responden estrictamente al cumplimiento de la normativa vigente y a las funciones reales que desempeña cada agente. 

Asimismo, remarcó que un personal municipal conforme repercute de manera directa en una mejor calidad de servicio y obras prioritarias para los vecinos de la capital.

Pese al anuncio oficial de las recategorizaciones, el gremio conducido por ATE se mantiene en estado de alerta y asamblea permanente. Las bases de los sectores de recolección, mantenimiento sanitario y agua potable advierten que las medidas de fuerza podrían profundizarse en las próximas horas si no se abre una instancia de negociación salarial formal, dejando a la ciudad al borde de un freno total en sus servicios públicos esenciales.

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