Javier Ontiveros (44 años), condenado a 15 años por haber participado del homicidio de Fabio Bea en 1996, sumó este martes a su foja de prontuario un nuevo hecho: lo detuvieron en Guaymallén (Mendoza) justo cuando estaba comprando cocaína para, se presume, traerla a San Luis y comercializarla acá. 

No estaba sólo en el intento de esa operación. Lo hacía junto a Diego Javier Lucero, también con domicilio en la capital puntana. 

Las capturas de Ontiveros y Lucero se produjeron tras una pesquisa desarrollada por la Policía Contra el Narcotráfico (PCN) de Mendoza y el Ministerio Público Fiscal Federal.  

El operativo dejó como saldo un total de seis detenidos, el secuestro de más de tres kilos de cocaína de máxima pureza, vehículos, teléfonos celulares y un arma de fuego. 

Para los investigadores Ontiveros y Lucero viajaron a Mendoza para adquirir droga y traerla a la provincia de San Luis. 

Otros involucrados son tres hermanos mendocinos de origen boliviano identificaos como Héctor Alfredo, Néstor Fabián y Ángel Kevin Chabarría Laime. Ellos integrarían el núcleo principal de una banda narco con posibles ramificaciones en otras provincias. 

Toda la droga secuestrada lleva el denominado “sello del delfín”, una marca asociada a cargamentos de alta pureza provenientes del norte argentino y que, según los investigadores, podría estar vinculada a proveedores bolivianos. 

La imputación quedó tipificada en los delitos de tenencia, transporte y distribución de estupefacientes agravados por la participación organizada de tres o más personas. 

Finalmente, el juez federal Marcelo Garnica ordenó la prisión preventiva para los seis detenidos mientras avanza la investigación.