En una extensa sesión ordinaria celebrada este jueves, la Cámara alta le dio luz verde al proyecto insignia del Poder Ejecutivo que busca redefinir de raíz la estructura del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
A pesar de un holgado triunfo numérico en la votación general, que contó con el respaldo del bloque oficialista junto a bloques dialoguistas, la Casa Rosada sufrió una modificación de último momento que altera su estrategia de máxima y dilata la conversión del texto en ley.
La jornada legislativa se desarrolló sin la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien se encuentra a cargo del Ejecutivo nacional debido al viaje del presidente Javier Milei a los Estados Unidos. Ante su ausencia, las negociaciones en el recinto fueron encabezadas por la titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich y el presidente provisional del Senado, el puntano Bartolomé Abdala.
El texto original que contaba con media sanción de la Cámara de Diputados desde el 26 de agosto establecía un estricto «blindaje» para el directorio de la entidad monetaria. Aquella versión exigía el voto de las dos terceras partes de ambas cámaras del Congreso para poder desplazar al presidente del banco, Santiago Bausili, o a cualquiera de sus directores.
No obstante, tras febriles negociaciones con las bancadas aliadas y provinciales, el oficialismo aceptó modificar el artículo 3.
El nuevo esquema aprobado determina que tanto el aval de los nombramientos como la eventual remoción de las autoridades queden bajo la órbita exclusiva del Senado por mayoría absoluta (37 votos).
«Las mayorías de dos tercios están en la Constitución», argumentó Bullrich al defender el cambio consensuado. «Si se puede cambiar una ley por simple mayoría, no tiene sentido que intentemos estirar la Constitución a una mayoría que no tiene posibilidades de ser mantenida en el tiempo».
Más allá de la pulseada política por los nombramientos, la esencia económica del proyecto de Milei se mantuvo intacta y apunta a dos pilares fundamentales:
• Mandato Único: Se deroga de forma definitiva la reforma establecida en el año 2012. El BCRA abandonará los objetivos múltiples —como fomentar el pleno empleo o el desarrollo con equidad— para concentrarse de forma exclusiva en preservar el valor de la moneda.
• Fin al Financiamiento Público: Queda terminantemente prohibida la emisión monetaria destinada a financiar al Tesoro Nacional o a los distritos provinciales mediante adelantos transitorios o la compra de títulos públicos en el mercado primario.
El debate sumó fuertes cruces de la oposición respecto del artículo 13, el cual habilita legalmente al BCRA a utilizar sus activos y reservas financieras —incluido el oro y divisas líquidas— como garantía colateral en operaciones internacionales de crédito o acuerdos tipo REPO.
Desde la bancada del Frente de Todos, el senador José Mayans fustigó duramente este apartado y tildó la reforma de «inconstitucional». «Acá se utiliza un relato para justificar este desastre que están por hacer. Con esto se van a usar los depósitos de la gente». En una línea similar, la senadora salteña Flavia Royón —quien acompañó el proyecto en general— sembró reparos en particular al advertir que el uso de reservas como garantía «debería tener límites claros e información obligatoria al Congreso».
Próximos pasos en Diputados
Con el retorno del expediente al Palacio Legislativo, la Cámara de Diputados se enfrentará a una encrucijada jurídica. Para ratificar el blindaje original de los dos tercios en la remoción de directores, los diputados necesitarán alcanzar esa misma mayoría agravada en el recinto. De lo contrario, quedará sancionada de forma definitiva la versión modificada por el Senado de la Nación.
