Este jueves a la tarde la comunidad educativa de la Universidad Católica de Cuyo (UCC) de la ciudad de San Luis vivió momentos de tensión tras conocerse que un hombre le había entregado una bolsa con 11 balas calibre 9 mm a una estudiante de abogacía de esta institución.
“Te mando unos caramelos para tu papá”, le dijo y le puso en el bolsillo del abrigo las municiones. La joven cuando advirtió que no se trataba de golosinas se comunicó con su padre y luego vino la denuncia policial que derivó en la detención de la persona que hizo la entrega.
Horas después el hombre de 57 años fue liberado y desde la Fiscalía de Instrucción N° 4 en turno aclararon por qué se tomó esa medida.
“Se ordenó al personal policial actuante proceder de manera preventiva a la demora del ciudadano sindicado como autor del hecho, en orden a la posible comisión del delito de amenazas. Asimismo, se instruyó la realización de entrevistas, descargas fílmicas y relevamiento de servicios de mensajería relacionados con la investigación”, indicaron.
“En el transcurso de la investigación se logró determinar que la conducta desplegada por el hombre—quien es policía federal retirado y posee CLU (credencial de legítimo usuario de armas de fuego)— no constituyó delito alguno, sino que obedeció a una confusión respecto de la persona a quien debía entregar las municiones, ya que ambas personas poseen características físicas similares. La destinataria de las municiones era hija de personal policial en actividad, quien era el receptor final de las mismas”, aclararon.
Por tal motivo, “se ordenó la libertad del sindicado y la remisión de las actuaciones al Juzgado Penal Juvenil y Contravencional, a los fines de que determine la existencia o no de contravención en el hecho investigado”, concluye el comunicado.
