Mientras el consumo en las estaciones de servicio de la Argentina encadenó su séptimo mes consecutivo en caída, la provincia puntana se ubicó en un selecto lote de solo cuatro jurisdicciones con balances positivos.
En un escenario económico nacional marcado por la recesión y el ajuste en el consumo, el mercado de combustibles de San Luis arrojó una sorpresa estadística durante el mes de agosto. Según los últimos datos sectoriales, la venta de naftas y gasoil en la provincia registró una suba interanual del 2,26%, quebrando la tendencia contractiva que afecta a casi todo el territorio argentino.
El desempeño de las estaciones de servicio puntanas cobra especial relevancia al contrastarlo con la media nacional. A nivel país, el expendio de combustibles sufrió un desplome del 2,19% frente al mismo mes del año anterior, consolidando una racha de siete meses consecutivos con indicadores en rojo debido a la pérdida de poder adquisitivo y las sucesivas actualizaciones de precios en los surtidores.
El comportamiento de San Luis no solo desafió el promedio de la Argentina, sino que se diferenció drásticamente de la realidad de sus provincias vecinas. En la región de Cuyo, la crisis del sector se hizo sentir con fuerza: Mendoza, por ejemplo, padeció una dura caída del 9,76% en sus ventas.
De esta manera, San Luis logró acoplarse a un restringido grupo de solo cuatro jurisdicciones en todo el país que mostraron signos de crecimiento en la comparación interanual de agosto, compartiendo el lote positivo junto a Neuquén, Córdoba y La Pampa.
El incremento del 2,26% local enciende una luz de optimismo para los estacioneros locales, en medio de un contexto macroeconómico complejo donde el alza de las tarifas públicas y la suba de la canasta básica continúan presionando los presupuestos de los hogares y de los sectores productivos de la región.

